Filosofía de las Artes Marciales

Entender la filosofía de las artes marciales es entender que cualquier practicante lucha por superarse a sí mismo, que cualquier practicante debe vivir y actuar como un ser humano ejemplar y que un arte marcial no es una secta, ya
que no buscan la sumisión de sus miembros a un líder, sino que, por el contrario, ofrecen a sus practicantes un camino para mejorarse a sí mismos.

 

Las Artes Marciales representan un largo camino; un camino que implica, desde el punto de vista técnico, llegar a comprender y manejar una cantidad no pequeña de técnicas más o menos elaboradas . Para esto, se requiere y se consigue el constante crecimiento personal y el autoconocimiento físico u orgánico , así como en lo intelectual y espiritual (lo que se refiere al desarrollo de lo más íntimo en la persona, su fuerza de voluntad, su moral y otros aspectos más personales). Estas Artes son mucho más que un deporte son una filosofía de vida.


Las artes marciales orientales nacieron como resultado de la búsqueda del hombre de una disciplina que le enseñara a encontrar el equilibrio entre cuerpo y espíritu, basándose en teorías propias ya bien sea del budismo Zen o del Taoísmo entre otros. Así fueron naciendo y desarrollándose técnicas que han llegado hasta nuestros días, tales como el Karate, el Taekwondo, el Judo, el kung Fu, el Tai chi y una larga lista de estilos más.

 

Con la llegada de las artes marciales a Occidente estas disciplinas se han ido extendiendo con gran rapidez, desarrollándose como deportes de competición, llegando incluso algunos de ellos a convertirse en deportes olímpicos. Con este nuevo enfoque de las artes marciales se ha ido perdiendo en parte las bases filosóficas de éstas, aun conservando sin embargo valores morales tales como el respeto, el honor o el compañerismo entre otros.

Actualmente, debido probablemente a la creciente sensación de inseguridad que provocan las calles, ha incrementado el número de personas que contemplan las artes marciales como un medio de defensa personal. De hecho, cada vez son más los gimnasios que imparten de manera específica este tipo de clases.

Independientemente del motivo que mueva a una persona a practicar un arte marcial, lo cierto es que gracias a la multiplicidad y capacidad de adaptación de estas artes, siempre encontrará una profunda base espiritual y filosófica detrás que impregnará de manera más o menos consciente a todo aquel que la practique.

Las artes marciales coinciden en sus principios morales:


¿Cuáles son los beneficios de practicar artes marciales?

Unos prefieren el karate, otros el aikido, también están los seguidores de kung-fu y taichi y los que sueñan con los Juegos Olímpicos prefieren el judo o el taekwondo.

Los tipos de artes marciales se han expandido con el paso de los años y abarcan un número de deportes y disciplinas que promueven la salud física y mental, el autocontrol, la disciplina y la protección personal.

Si bien es frecuente que las artes marciales se relacionen con la cultura oriental, y que las técnicas tradicionales de pelea se originen en Asia, es posible encontrar algunas de sus raíces en Europa e incluso en América.

Su espíritu tradicional ha evolucionado y es común ver hoy en día especialidades de combate y deportivas que se fusionan como las artes marciales mixtas (AMM) o el kickboxing.

Variedad

Al tratarse de muchas disciplinas, las artes marciales ofrecen muchos tipos de beneficios, pero en general se puede lograr una reducción del peso, tonificación muscular y un aumento en la resistencia cardiovascular a través de sesiones intensas de ejercicios.

En judo, por ejemplo, se pueden quemar más de 300 calorías en un enfrentamiento, además de mejorar el estado físico y de aumentar los niveles de balance, coordinación y flexibilidad.

Otro elemento es que pueden hacer versiones modificadas de un estilo para adaptarlos a las personas que no les gustan los deportes de contacto.

En este caso se pueden aprovechar los movimientos para fortalecer los músculos del cuerpo, además de estimular la concentración.

Uno de los objetivos de las artes marciales es enseñar métodos de defensa personal, movimientos que también permiten disminuir el riesgo de lesiones en otros deportes al ofrecer el conocimiento de cómo caer o evadir contacto de una manera segura.

Las artes marciales también enfatizan en la autoconfianza, respecto y disciplina, especialmente en las que provienen del este asiático como karate, taekwondo o kendo, donde es crucial la imagen del sensei y la jerarquización entre las personas que los practican.

Información de la página web  https://www.bbc.com